El conocimiento y la información representan la gran riqueza de la humanidad que se pasa de generación en generación. Gracias a esto, la ciencia sigue creciendo cada vez más y se pueden construir soluciones pertinentes a los problemas sociales que afectan a las personas. Sin embargo, para asegurar esta transferencia de información es necesario garantizar la permanencia inalterable de la misma. Esto es posible gracias a la preservación digital. En este sentido, la UNESCO (2017) define la preservación digital como el conjunto de "procesos destinados a garantizar la accesibilidad permanente de los objetos digitales".
Cada día aumenta aceleradamente la creación de información, lo que hace necesario aplicar métodos adecuados para su preservación y conservación de la misma, ya que "la desaparición de cualquier forma de patrimonio empobrece el acervo de todas las naciones" (UNESCO, 2003). La humanidad ha sido testigo de invaluables pérdidas y destrucción de informaciones y conocimiento a lo largo de su historia. Esto no lleva a preguntarnos, ¿qué habría pasado si, hoy en día, aun disfrutáramos de ese conocimiento perdido? En consecuencia, la preservación digital debe ser una prioridad de las instituciones culturales, estatales y privadas en la actualidad.
Producto del desarrollo tecnológico y la transformación de las actividades humanas en función de las tecnologías, la mayor parte de la información producida en la actualidad nace en un formato digital, es decir, no tiene un respaldo físico. Es por esto que la información digital se torna muy vulnerable, tomando en cuenta dos aspectos. Por un lado, la capacidad y costos de preservar esos objetos digitales y por otro lado, la rápida obsolescencia de los medios tecnológico que permiten el acceso a dicha información. De esta manera, la preservación digital implica un gran reto para las instituciones que la llevan a cabo, pues ¿de qué serviría preservar y digitalizar informaciones si los medios de accesos han caducado y no se pueden usar? Es entonces donde se debe emprender una interminable y costosa carrera de migración de información a nuevos formatos, según la evolución de la tecnología.
"Los contenidos digitales son frágiles y complejos" (nota de clase), debido a su degradación rápida, a diferencia del formato impreso. Su duración se mide en años, ya que está supeditada a aplicaciones tecnológicas que cambian constantemente. En este sentido, es necesario ejecutar un elaborado plan de preservación de la información que tenga una visión de futuro y determine adecuadamente los recursos, la pertinencia, usabilidad, relevancia para los usuarios, valor histórico-cultural, costes y las prerrogativas legales. Por consiguiente, para la preservación digital es necesario tomar en cuenta la integridad de los datos, la no obsolescencia de los medios de acceso, la conservación de soportes y el respaldo de la información.
De acuerdo a notas de clases, la preservación digital debe seguir los siguientes pasos:
- Representación y registro.
- Preparación de documentos.
- Captura y escaneo.
- Control de calidad de la imagen.
- Re-captura.
- Indexación.
- Control de calidad.
- Planear el almacenamiento (dónde y numero de respaldo)Generación del producto final (trabajo de edición y se generen archivos PDF para subirlos a la plataforma donde se consultarán).
- Devolución del documento.
En definitiva, la preservación digital es tan necesaria como compleja para lograr y asegurar la accesibilidad permanente a la información. La UNESCO (2017) propone una serie de estrategias que deben ejecutar las instituciones a fin de garantizar este cometido en la preservación de los objetos digitales:
- Colaborar con los productores (creadores y distribuidores) para aplicar normas que prolonguen la vida efectiva de los medios de acceso y reduzcan la variedad de problemas desconocidos que deben ser tratados.
- Reconocer que no es realista tratar de preservar todo y que hay que seleccionar el material que debe ser preservado.
- Guardar el material en un lugar seguro.
- Controlar el material utilizando metadatos estructurados y otros documentos que faciliten el acceso y ayuden durante todo el proceso de preservación.
- Proteger la integridad y la identidad de los datos.
- Elegir los medios apropiados para proporcionar acceso pese a los cambios tecnológicos.
- Administrar los programas de preservación para que alcancen sus objetivos de manera. económica, oportuna, global, dinámica y responsable.
Fuentes:
- UNESCO (2017). Noción de preservación digital. Recuperado de http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/access-to-knowledge/preservation-of-documentary-heritage/digital-heritage/concept-of-digital-preservation/
- UNESCO (2003). Carta sobre la preservación del patrimonio digital. Recuperado de http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=17721&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html


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