En la actualidad, asistimos a un acelerado avance de las tecnologías y, por tanto, a un marcado uso de las mismas. De esta manera, se convierten en un componente esencial para el desarrollo de la vida diaria del ser humano. Este influjo tecnológico toca de manera exponencial a la información. Hoy en día, la producción, distribución y uso de la información se han transformado significativamente, teniendo gran valor el aspecto digital. En consecuencia, surge la necesidad de hablar de un patrimonio digital y, al mismo tiempo, determinar la consistencia y durabilidad de la información digital.
Del mismo modo, la carta citada establece que "los objetos digitales pueden ser textos, bases de datos, imágenes fijas o en movimiento, grabaciones sonoras, material gráfico, programas informáticos o páginas Web, entre otros muchos formatos posibles dentro de un vasto repertorio de diversidad creciente". Si bien es cierto que estos objetos gozan de diversidad y gran facilidad de uso y manipulación (habiendo desarrollado ciertas competencias informacionales), también se enfrentan a un marcado problema. Este es su fácil deterioro físico, su carácter efímero y su alto costo y especialización en su conservación para lograr extender su obsolescencia.
Por otro lado, la inestabilidad del Internet y la conexión al mismo significa otro riesgo para la información digital. En este sentido, se precisa de métodos y técnicas adecuadas para la preservación y conservación del patrimonio documental, mediante la digitalización. Podríamos pensar entonces que se esta gestando el cambio de la sociedad de la información, caracterizada por la creciente producción de la información, a la sociedad de la digitalización, motivada justamente por la necesidad de salvaguardar esa información.
En consecuencia, los objetivos de la digitalización se muestran bastantes claros: divulgación, consulta, rescate, preservación e investigación. Al mismo tiempo, y basados en estos objetivos, podemos identificar varios motivos para la digitalización. Se digitaliza con fines históricos, económicos y legales. De esta manera, se logra preservar la memoria histórica de las personas, los pueblos o instituciones, se da mayor acceso a la información, eliminando las barreras espacios-temporales y atendiendo los aspectos legales de derecho de autor.
En definitiva, desde mi punto de vista, el objetivo fundamental que debe perseguir la digitalización, además de los ya mencionados, debe ser la inclusión social. Es decir, no debe ser solo para preservar y conservar la información, sino mas bien para propiciar que todos los ciudadanos puedan acceder y beneficiarse de ella, de modo que puedan crear nuevos conocimientos. Debe llegar a todos equitativamente, sin atender a razones elitistas para gozar de su privilegio.

La digitalización y el patrimonio digital deben asegurar una adecuada inclusión social de todos los sectores y personas de la sociedad para crear soluciones pertinentes que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. De no ser así, ¿qué razón de ser tiene el conocimiento y, por tanto, la digitalización?

La digitalización y el patrimonio digital deben asegurar una adecuada inclusión social de todos los sectores y personas de la sociedad para crear soluciones pertinentes que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. De no ser así, ¿qué razón de ser tiene el conocimiento y, por tanto, la digitalización?

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